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Ochenta y ocho teclas: Eighty eigth keys.

Variaciones "El Herrero Armonioso" de Haendel

De este magnífico compositor de oratorios todo pianista y clavecinista conoce de una forma directa o indirecta estas espléndidas variaciones. Lo primero a destacar es el tema simple sobre el que están basadas. Si entendemos el tema y además amamos el barroco tendremos mucho ganado. Hay muchísimas grabaciones y versiones sobre esta obra, y sin embargo sigue siendo y sigue sonando tan actual y moderno que puede admitir muchísimas más. Por lo tanto no es necesario ceñirse a patrones ni "standards".

Yo destacaría en primer lugar antes de abordar la obra la comprensión del ritmo, que no tempo. Por lo tanto deberíamos de pensar antes en qué es lo que queremos conseguir. Para ello es importante que un tema tan simple, de una melodía tan sencilla, sonara en nuestra mente antes de sentarnos ante el instrumento. Si tenemos claro qué ritmo le vamos a dar a esa simple melodía, todo el resto de cuestiones técnicas como la digitación y acentos vendrá dado. Hay intérpretes que prefieren un tema más lento y melancólico (lo que estaría en contradicción con la leyenda que da su sobrenombre a la obra: ver el blog de Carl Philipp), y estamos, por el contrario, los que preferimos un barroco amplio, elegante y rítmico a rabiar. Esta obra tiene elementos como para estudiar las tres cuestiones. Sin salirnos del tema (puesto que las variaciones van a depender absolutamente del tema), tendremos que tener absolutamente claro qué contrastes sonoros vamos a hacer, si los queremos hacer —no son estrictamente imprescindibles, aunque convienen—, y dónde. Como sabemos, las cadencias en el barroco son largas y ornamentadas, aunque en este caso debemos considerar que las cadencias no son finales —cada una se dirige a la siguiente variación, sección o repetición del  fragmento— excepto la última. Por lo tanto buscaremos no crear una sensación de final ni en energía ni en fraseo.

Nuestra primera variación es binaria. He procurado incluso subdividir los grupos de cuatro semicorcheas en grupos de dos (melodía/ nota pedal). Así resultan mucho más sencillos la articulación y los acentos. Comprobaréis que la melodía canta sin problemas. Otro asunto es la mano izquierda: para los que amamos un barroco bien acentuado es necesario prestar un especial interés a las partes débiles, buscando potenciar su papel anacrúsico.

La segunda variación es binaria también, pasando el interés de las semicorcheas a la mano izquierda —truco que va a repetir entre las variaciones tres y cuatro—, y de un carácter más lírico. Es interesante, desde los puntos de vista formal e interpretativo que la primera sección no se repite en forma literal, sino que Haendel escribió la repetición con cambios, necesarios y utilísimos. Se consigue con una buena utilización del pedal izquierdo. Esta variación finaliza con un contraste absoluto añadiendo ornamentos. No dejemos de observar que ahora es la mano derecha la que debe destacar las anacrusas.

La tercera variación nos lleva a un cambio rítmico puesto que la subdivisión es ternaria: seguiremos siempre procurando mantener la anacrusa en la mano izquierda. Esto nos dará mayor sensación de aceleración.

La cuarta variación mantiene este cambio rítmico, perceptualmente más acelerado al llevar el papel protagónico la mano izquierda, siempre destacando el papel anacrúsico en la mano derecha.

Para finalizar, tenemos la quinta variación con su fantástica serie de fusas, que no olvidemos que volvemos a un tempo binario sólido. Procuraremos concluir todas las cadencias de forma resuelta. Sin embargo, en la segunda parte de esta variación final,  tendremos presente el buscar un gran final que tendremos que preparar desde el principo de la variación. Buscando cambios en la dinámica de toda la serie de fusas. Se logrará así la ficción de un accelerando continuo, tal como lo buscó Haendel.

Pedales: en el momento que situemos en el atril esta obra, estaremos alerta ante los pedales derecho e izquierdo. Buscaremos contínuas combinaciones entre ambos, a fin de conseguir nuestra dinámica particular.

Digitación: procuraremos evitar en lo posible el quinto dedo en ambas manos cuando las teclas sean negras, por su inseguridad ante la velocidad de la obra. Usaremos mucho los cuartos dedos de ambas manos y el paso de dedos cinco y tres, tanto ascendente como descendente.

Resumen de la digitación: los que hayáis llegado hasta aquí es porque en verdad queréis tocar sin problemas. Quizá os hayan sugerido que toquéis con un espejo para veros la posición de las manos, o, por el contrario, una digitación tremendamente estricta. Pues bien: esta es un magnífica obra que no sale de quintas y octavas con intervalos convencionales, escasamente disonantes. Abrid vuestras manos, porque los dedos correctos se acoplan con toda naturalidad.

Por último, a quién le cueste, trabajad esta obra como intervalos. De esta forma la obra está resuelta.

Sobre fraseos: no olvidemos que estamos en el barroco. Frases amplias, con mucho contenido —ornamentadas—, articulación muy nerviosa y siempre resueltas. Como antes dijimos, las cadencias son de grandes proporciones. Por lo tanto, procuraremos comenzar a frasearlas varios compases antes del acorde final.

Para los estudiantes: perfecto ejercicio de escalas y de pequeños fraseos con resolución.

Para los no estudiantes: obra maravillosa para manternos en dedos.

Quiero dedicar esta obra a todos lo que aman, como yo, el barroco. También se la quiero dedicar a todas aquellas personas que dicen que el barroco no les gusta por aburrido. Que la disfrutéis. Y animaos a tocarla. Aquí está la partitura, sobre la que Carl Philipp comenta: "Debo decir que la partitura es de dominio público, y por eso la puse, pero que, sobre todo en el tema de tempos y matices, es cuestionable. Como veremos inmediatamente, la sensación de accelerando contínuo va a depender de forma absoluta de un tempo regular. Los matices, como en tantas obras barrocas, son cosa del editor y en absoluto han de ser seguidos."

 

Any performer of piano or harpsichord knows these splendid variations. It should be commented the simpleness of the theme they are based on. Understanding this theme and loving baroque is most of the solution to the problem. Thera a lot of recordings, and then yet, yhe work is as fresh as ever. Is not needful so to use any known pattern.

First, I should say is important not to confuse rhytm and tempo. We should know what is what we want to obtain. It is important to have the theme clearly sounding in our heads before playing. If theme is clear, the digitation and acentuation come by themselves. Some performers like a slow and melancholic tempo —which is not acording to the legend of the title, see Carl Philip’s blog—, and some of us prefer a baroque with scope, earnest and rythmic. This works has elements to work these three characteristics. We have to have absolute clear wich tipes of contrasts we want, if any. We must also count that the Baroque cadences are long and ornamentated, but, that in this case only the final cadence is conclusive. So we will try not to get a final sensation before the end.

Our first variation is binary. I have acentuated the first of every two semiquavers (sixteenths), so I have divided the continous semiquavers in groups of two. Articulation and dinamics are so very easy, and the melody comes with no problem. In the left hand is necesary to attend to the upbeats, in order to get a well- acentuated flow.

The second variation is binary as well, with the musical interest coming in the left hand. Is to be notated that the first section is nor repeated in a literal manner, but Haendel wrote out a different version. Now is the right hand whom must attend the upbeats.

The third variation comes with a ritmic change, because now it is ternary- The upbeat must be attended now in the left hand again.

The fourth variation mantains this rhytmic change, more acelerated now.

To finish we have the fifth variation with its fantastic series of demisemiquavers (thirtyseconds) in a solid binary tempo. We will try to get every cadence with security, not forgetting that the final cadence has to be prepared from the beginning of the variation, in order to get a continous accerando, as Haendel wanted to.

Pedals: we must attend the left and right pedals, combining them to get our own dynamics.

Digitation: we will try to avoid the fifth finger in black keys, because of its insecurity. We will use a lot of fouth fingers, ans changes of fingers three and fifth.

A great work to mantain oneself. I dedicate this work to Baroque lovers, and to the people who believes that baroque is boring. Enjoy it. Play it. Here is the sheet music, about which Carl Philipp says "I must say that the score is in the public domain, but it is nor to be believed in tempi and dynamics, which, like many other times are from the editor, and are not to be believed inconditionally".

 

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24 comentarios

twheel -

Beautiful rendition! You have inspired me to go back and relearn it!

Bravissima!

By the way, the english version does not have the link to the sheet music.

twheel -

What is the model and brand of the piano you are playing here?

mariateresaramos -

Thank you all. My brand of piano is a Kawai, and I have the silent model. I am happy, twheel, with your relearning the work. Rehpycuol, thanks folk.

rehpycuol -

Ma'am, you have a new fan. Me

dakaha1 -

MUY BONITO

softlavender -

If you want to reach the widest possible audience and listenership, I suggest you change the title to its original-language title, The Harmonious Blacksmith, and change the name to Handel's Anglicized name, Handel, without the umlaut or extra e. Handel became an English citizen very very early in his career and Anglicized his name.

Your playing is excellent and deserves to be heard by everyone searching for this piece, so that is why I personally suggest this.

All the best!

softlavender -

Fantastcially clear and effective playing and presentation. Bravo!

mariateresaramos -

Gracias Adela. And Thanks to softlavender, I already changed the title to its original language title, The Harmonious Blackmith. You're right, it's better. Thank's a lot.

Heinrich Schüzt -

No dejo de preguntarme por qué hay gente que comenta de un modo tan insolente en un artículo que no tiene nada de ofensivo o molesto y mucho de instructivo y pedagógico.
A mi me huele a envidia. Además, aunque hablar de estas cosas a toro pasado es aventurarse demasiado, estoy casi seguro de que a Bach le hubiera encantado cambiar su clavicembalo por un Kaway RX3...

CarlPhilipp -

Splendid! I, myself, love barroc in harpsichord, but I must confess that your piano interpretation is paramount. I very much love it.

mariateresaramos -

¡Gracias a todos por vuestros comentarios! A Filippo, decirlque sí, que verá más música. A Kanji, que no hay ningún truco para tocar Barroco, simplemente entenderlo. A MC, que siento darle el roolo, pero gracias por seguirme. A Schütz, gracias mil por contestar al del rollo. Yo no lo hubiera dicho mejor. To LoreleiLiszt, thank you, and yes, you'll see something Romantic in the near future.

LoreleiLiszt -

Great digitation. What about somthing Romantic? Could you?
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mariateresaramos -

Mi comentario es para Etrigan: Primero de todo, pedirte perdón a tí y a todos los Etrigans de mundo. Los humildes músicos que tan sólo disponemos de un piano de dos metros y quince centímetros y que nos atrevemos a salir del armario, en ocasiones tocamos barroco. Sí, ya sé que es todo un atrevimiento no disponer de un clavecín, un clavicordio, un virginal, un órgano, un pianoforte...ya sé. Somos conscientes de que es todo un atrevimiento querer conocer a gente como Froberger, Byrd, Bull, Farnaby, Gibbons, Frescobaldi, Scarlatti, Bach(todos ellos), Handel, Couperin, Y en España Mateo Albéniz, Ferrer, Luís de Victoria, Cabezón, Blasco de Nebra, Sebastián de Albero o Soler.
Aunque nuestro mayor pecado es amar dos siglos de historia.
Te ruego nos perdones, aunque me temo que volverá a suceder.
Gracias por tu comentario.

mariateresaramos -

Gracias a Chris. Me quedo con la primera frase de tu comentario: "me gusta". El barroco sobrevivirá con clave, sin clave, con piano, sin piano...estoy segura. Pero de lo que estoy aún más segura es de que no sobrevivirá sin...ganas de tocar barroco. Es cierto que muchas veces se destroza el barroco. Pero como otras tantas cosas. Me refiero a géneros, estilos, etc. No sólo los pianistas son los culpables, sino los malos músicos en general. A tu pregunta: ¿cual es la solución? Pues no lo sé. Supongo que intentar interpretar con humildad pero con conocimiento. Y por si te sirve de algo nunca me he considerado pianista, sino una músico que toca el piano. Tu comentario me ha sido muy interesante.

Heinrich Schüzt -

M.C. tu comentario denota desconocimiento en materia de música culta que, entre todos, intentaremos subsanar. Efectivamente, no es necesario todo ese "rollo" para escuchar la obra, pero sin duda quien la escucha musicalmente y no solo por placer, es decir, quien la escucha queriendo escuchar algo más que lo que se oye (créeme, es posible cuando llevas años en esto) es muy conveniente una introducción analítica como la que ha hecho María Teresa.

Por otra parte, no decimos "canción" sino "obra" (es algo que a los músicos les resulta inapropiado para una pieza de música culta), además de que "canción"implica canto, y aquí no hay voz ninguna.

A tu disposición.
Un saludo.

mariateresaramos -

Gracias CarlPhilipp. En cuanto a Darlena, ya te respondí querida. No, no voy a hacer nada con respecto a Candidez. Buena suerte.

Adela -

Excelente interpretación. Me parece que logras engranar todo perfectamente. Disfruté muchísimo, sobre todo las variaciones. Gracias por compartir y te sigo con mucho interés.

Darlena -

Sigo esperando "Candidez". La maestra hoy me retó porque no la toqué bien.

Etrigan -

La solución es que los piansitas toquen lo que está escrito para piano, y dejen el barroco en paz.

Chris -

Me gusta. No sé hasta qué punto el barroco puede sobrevivir sin clave. Comprendo que los pianistas toquéis estas piezas, pero a veces, a menudo, las destrozáis. ¿Cuál es la solución?

MC -

Pues yo no entiendo demasiado. La cancion es bonita, pero. hace falta todo ese rollo para tocarla?

Kanji -

Personalmente, prefiero el barroco en clave. Soy flautista y me paso la vida pidiendo a pianistas que toquen el barroco como si fuera clave. Tú, que lo has conseguido, ¿Podrías dar el truco, para que se lo cuente? Gracias

Filippo -

Yo estoy muy encantado de la obra. Mucho gusto de la interpretación y sonido. Entiendo poco de texto, pero espero pronto más música. Sí?

Gustavo Sotomayor -

He escuchado su interpretación del "Herrero armonioso" del maestro Händel y está excelente, aún después de haber tocado "El clave bien temperado de Bach" para mí sigue siendo el más grande Händel; dado que no está encasillado en una estructura formal como Bach, con lo que tiene más libertad de expresión.-
Saludo cordial
Gustavo Sotomayor-Músico Compositor

I heard his interpretation of "harmonious Blacksmith" from Handel's teacher and is excellent, even after having played "The Well-Tempered Bach" for me remains the largest Handel, because it is not locked into a formal structure such as Bach, thus has more freedom of expression.
Sincerely
Gustavo Sotomayor-Musician-Composer
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